Genealogía de los domingos PRIMERO fue la palabra, luego el tiempo, después imagino que las malas intenciones preñadas de mala leche, de resentimientos y de voz en off que se cuela en la cabeza vociferando. Aquí me detendría como junco para incluir la soledad, para ser escrupuloso desentrañando la cronología, pero la soledad no puede incluirse, no tendría sentido aunque está. En este punto, los encuentros fortuitos, con sus putos teléfonos en un papel. Más tarde las fotos -cajas y cajas de fotos- Ah, y los días de humedad De Juana Molina. En este orden: el dos mil veinte, todos los años anteriores y este año. Comprar compulsivamente libretas, acuarelas, guitarras y no saber qué quieres decir por no decir precisamente lo único en que piensas. Y justo en la rama antes de esta trama el viernes y el sábado; y el lunes. Contacto Cero Llamarlo por ejemplo rodilla o p...